
Al Tíbet en tren o en avión: cuál te conviene
Se puede entrar en el Tíbet por aire o por la línea Qinghai–Tíbet. Las dos opciones llegan a Lhasa, pero se viven muy distintas y afectan a cómo te aclimatas a la altura.
La respuesta corta
Elige el avión si vas justo de tiempo: desde Chengdu a Lhasa son unas dos horas y veinte, y evitas dos días de carretera y altitud. Elige el tren si quieres ver la meseta subir poco a poco y no te importa un trayecto de 21 horas desde Xining, que cruza el paso de Tanggula a 5.072 m. En ambos casos, el permiso de entrada al Tíbet lo tramita una agencia: no se puede pedir por tu cuenta.
- El avión ahorra tiempo: desde Chengdu a Lhasa son unas 2 h 20, con entrada y salida por Lhasa Gonggar.
- El tren Qinghai–Tíbet tarda 21 horas desde Xining y sube la altitud poco a poco.
- El tren cruza el paso de Tanggula, a 5.072 m, el punto más alto del recorrido.
- El Permiso de Viaje al Tíbet lo tramita la agencia; el viajero no puede solicitarlo por su cuenta.
- El permiso es independiente del visado: son dos trámites distintos, no uno sustituye al otro.
- En los dos casos, un guía tibetano con licencia es obligatorio durante la estancia.
| Tren | Avión | |
|---|---|---|
| Trayecto habitual | Xining–Lhasa | Chengdu–Lhasa, u otras escalas |
| Duración | Unas 21 horas | Unas 2 h 20 |
| Altitud durante el viaje | Sube poco a poco; paso de Tanggula a 5.072 m | Directo a los 3.650 m de Lhasa |
| Aclimatación | Más progresiva | Requiere descansar el primer día |
| Paisaje | Meseta, lagos y montañas desde la ventana | Vista aérea, sin paradas |
| Comodidad | Cama en litera; trayecto largo | Vuelo corto, sin apenas espera |
| Salidas | Trenes nocturnos, con plazas limitadas | Varios vuelos al día desde grandes hubs |
| Mejor para | Quien tiene días y quiere ver la meseta de cerca | Quien va justo de tiempo o viaja con niños |
| Precio de referencia | Billete en litera desde unos 700 ¥ | Vuelo desde unos 1.000 ¥ |
Cuál te encaja
Vas justo de tiempo
Avión
Un vuelo corto permite dedicar los días a Lhasa y a la meseta en lugar de al trayecto, y libera dos jornadas enteras.
Quieres ver la meseta y no tienes prisa
Tren
La línea Qinghai–Tíbet atraviesa lagos, pastos y montañas, y la altitud sube despacio, sin el salto brusco del avión.
Viajas con niños o con gente mayor
Avión
Veintiuna horas de tren cansan y la altitud se nota; el vuelo reduce el desgaste y deja descansar en Lhasa cuanto antes.
Te preocupa el mal de altura
Tren
Subir por etapas ayuda a que el cuerpo se adapte antes de llegar a los 3.650 m, aunque el paso de Tanggula sigue siendo alto.
Cómo funciona el permiso
El Permiso de Viaje al Tíbet es obligatorio para los viajeros extranjeros y no se puede solicitar por tu cuenta: hay que reservarlo a través de una agencia autorizada, que además fija el itinerario y asigna un guía. Se tramita unos quince a veinte días antes del viaje.
Importante: el permiso no es lo mismo que el visado chino. Son dos trámites distintos. El visado depende de tu pasaporte y de cuánto dure la estancia; el permiso es un documento aparte, específico del Tíbet, y va siempre con guía e itinerario cerrados.
El tren Qinghai–Tíbet
El tren Qinghai–Tíbet sale de Xining y llega a Lhasa en unas 21 horas, con cabinas presurizadas y plazas en litera. El recorrido cruza el paso de Tanggula, a 5.072 m, y la altitud sube de forma progresiva a lo largo de la noche, con el paisaje de la meseta fuera de la ventana.
Las plazas se agotan con facilidad, sobre todo en litera, y en temporada alta conviene reservarlas con mucha antelación. El trayecto es largo, pero muchos viajeros lo recuerdan por el paisaje de la meseta tanto como por la llegada a Lhasa.
El avión a Lhasa
Los vuelos a Lhasa Gonggar salen de varios aeropuertos, casi siempre vía Chengdu, Chongqing o Xi'an, y el tramo final dura unas dos horas y veinte. Es la forma más rápida de llegar a la meseta y la más usada por quien lleva el calendario ajustado.
El avión aterriza a 60 km de la ciudad y, desde ahí, la altitud se nota: Lhasa está a 3.650 m. Por eso el primer día se deja libre, para beber agua y descansar, tal como hacemos en nuestros itinerarios por el Tíbet.
Cómo elegir entre los dos
Con tiempo, el tren suma paisaje y aclimatación progresiva; con el calendario apretado, el avión gana. También se pueden combinar: entrar en tren y salir en avión, o al revés, según cómo cuadren las fechas del resto del viaje y los enlaces disponibles desde tu ciudad.
Sea cual sea la opción, conviene reservar la entrada y la salida con margen, porque los permisos van ligados a fechas cerradas y no se pueden cambiar a última hora sin rehacerlos de nuevo y retrasar todo el viaje, incluso si el resto del plan ya está cerrado.
- Avión: unas 2 h 20 desde Chengdu; se entra y se sale por Lhasa Gonggar.
- Tren: unas 21 h desde Xining, con literas y cabinas presurizadas.
- El permiso lo tramita la agencia, 15–20 días antes, con guía e itinerario.
- El permiso al Tíbet y el visado son trámites independientes entre sí.